Una lectura reflexiva requiere un lector que gira sobre sí mismo
mientras lee un texto y reconsidera «críticamente» lo que va obteniendo
de esa experiencia. Girar sobre uno mismo es igual a pensar sobre lo ya
pensado; y hacerlo críticamente consiste en comparar lo obtenido con
algún criterio y detectar, si existiera, algún problema
(inconsistencias, lagunas o errores) que impulse la necesidad de
engendrar alguna idea reparadora. En otras palabras, la lectura
reflexiva depende de un doble y sofisticadísimo movimiento:
- Detectar inconsistencias en uno mismo, lo que supone que el lector toma como objeto de conocimiento su propio conocimiento, que es la esencia de lo que se denomina metacognición
- Reparar esas fracturas, involucrándose activamente en resolverlas, que es la esencia de un comportamiento estratégico.
Por
supuesto, un estudiante que al leer un texto adopte esta actitud
reflexiva posee un extraordinario resorte para regular por sí mismo su
comportamiento: es él quien asume la necesidad de alcanzar un nuevo
objetivo y de emprender un nuevo curso de acción para lograrlo.
http://www.plec.es/documentos.php?id_documento=145&id_seccion=8&nivel=Bachillerato
MEJIA Fernandez Brenda Yaraceth
No hay comentarios:
Publicar un comentario